domingo, 7 de agosto de 2011

La esencia no es el Blog: diferenciando entre el medio y el fin

Hace 8.000 años antes de Cristo, en una región mística e históricamente controversial, nace el arte de la escritura. En el sur de Iraq, antigua baja Mesopotamia, 200 caracteres que representaban numerales, nombres y objetos, dan origen a la escritura cuneiforme del sumerio antiguo iniciando así, las bases del considerado por muchos, más grande invento de la humanidad.



Según Wikipedia, "la cuneiforme se escribió originalmente sobre tablillas de arcilla húmeda, mediante un tallo vegetal biselado en forma de cuña, de ahí su nombre. Durante el período acadio comenzaron también a utilizarse el metal y la piedra".

Los símbolos evolucionaron, los alfabetos cambiaron y se consolidaron, y lo demás es más conocido por todos, el lápiz, el cuaderno, la tiza, la máquina de escribir, el computador con wordstar, wordperfect y siguientes, y luego el maravilloso celular con aplicaciones de notas, officessss y planes de datos.

Hasta aquí sólo he mencionado herramientas, el canal a través del cual un mensaje, una historia, algo que se quiere comunicar, efectivamente se comunica. Suena a frase trillada, pero vale la pena recordarla: las tecnologías son el medio y no el fin.

Caso de la Escritura cuneiforme:
  • Tecnología (el medio): tabla de arcilla, metal, piedra.
  • El fin, la esencia: mensaje de una civilización que hoy, 10.011 años después, nos permiten saber de su existencia.

La Esencia

El ejercicio de la comunicación, particularmente de la escrita, ha dado luz a grandes escritores, poetas, compositores, cuenteros, cronistas, informadores, comediantes. 

Los lectores tienen autores, cantantes, periódicos favoritos. Y ese favoritismo se da en cierta manera por los estilos, confieso que me gusta mucho Jane Austen, Orham Pamuk, Sally Hogshead y Candace Bushnel (vaya combinación), y desde pequeña, me encanta la poesía de Porfirio Barba Jacob. Pero también confieso (y espero que no me maten por ello) que García Márquez no me mata. Y bueno, claro que me he reído con Andrés López, le dió un nuevo aire a la comedia colombiana. 

Y todos ellos utilizaron medios para comunicar su mensaje. ¿Obvio no? Me imagino a Jane Austen escribiendo con su pluma y tinta en el papel de la Inglaterra de finales del siglo XVIII. 

Qué maravilla, apuesto que a estas alturas ya tengo su atención en los estilos, en los mensajes, en el fin de la comunicación. Cuéntenme por favor, ¿cuáles son sus autores, compositores, poetas favoritos? ¿Se los imaginan escribiendo sus historias? ¿Cómo lo harían?


El "fin" pierde protagonismo, la herramienta es un hit.

A sus 44 años (1997), el norteamericano Jorn Barger acuñó el término WeBlog. Creo que Barger no se imaginaba la cultura que acababa de crear y que desencadenaría en una reconocida ocupación, porqué no sólo dió la pauta para denominar "Blog" a un cierto tipo de portal web, sino que entonces se creó el verbo y se creó la ocupación: Bloggero. 


Jorn Barger

Esto es un Blog, todos lo saben, pero no estoy muy a gusto con decir que soy una bloggera. Es decir, si bloggear está aceptado como un verbo (oficial o ciudadanamente), entonces sí soy bloggera porque escribo en una herramienta tecnológica llamada blog. Pero, ¿será que los escritores, compositores, poetas, son o fueron cuaderneros? ¿O maquineros? ¿O wordstar-eros? ¿O computeros? O mejor, ¿celuleros?

Sin ir más lejos, decimos que Blog en español es "diario", "bitácora". Entonces, ¿diarista o bitacorista también aplicaría?

Entonces, si bloggear es escribir en un blog, su equivalente en otras herramientas sería escribir a mano o escribir a máquina o en el computador, ¿cierto?. Si el verbo es escribir, ¿por qué le estamos dando a tener un Blog una connotación de tener un "fin" cuando en realidad sólo tenemos el "medio"?

Humildemente, y con poco optimismo de cambiar el mundo en esto porque la cultura ya es muy grande, invito a los bloggeros colombianos a retornar a la esencia. Considero que un Blog no es la esencia, el bloggear o ser bloggero tampoco. Yo ESCRIBO en un blog, uso una canal, un medio, una herramienta tecnológica para comunicar mis pensamientos, para compartir experiencias, para expresar opiniones, eso es lo que hago aquí, no bloggear. 

Ser bloggero no me dice nada. Estoy segura que muchos de los que utilizan blogs, son buenos escritores, comunicadores, contadores de historias, cronistas, informadores, ... ¡éso es lo que son, éso es lo que somos!

"La memoria de una persona acaba fallando y, al final, todos hemos de morir, pero la memoria de la especie es eterna o, como mínimo, es de esperar que perdure mientras lo seres humanos continúen escribiendo libros y leyéndolos o - lo que cada vez es más común - almacenen su saber en otro tipo de soportes para uso de generaciones futuras".

Hoy tenemos la gran oportunidad de ser parte de la memoria de la especie, el Blog es una herramienta maravillosa, pero la esencia y el estilo está en nuestras mentes y nuestras manos. No seamos superficiales con un concepto tecnológico y demos paso al talento y a lo realmente importante, los seres humanos.

Gracias a Hernan Casciari y su libro "El nuevo paraíso de los tontos", cuya lectura inspiraron mi escritura del día de hoy.





Fuentes:
Breve historia del saber - La cultura al alcance de todos, Charles Van Doren. Editorial Planeta, 2da edición.
El nuevo paraíso de los tontos, Hernán Casciari.Plaza Janés.
Escritura Cuneiforme en Wikipedia
Blog en Wikipedia
Jorn Barger en Wikipedia

4 comentarios:

  1. Muy de acuerdo, la esencia de todo es el mensaje, el contenido, no el nombre de la herramienta. Sin embargo el nombre Blogger lo entiendo como el identificarse con el uso de esa herramienta. Yo soy Blogger porque escribo en mi blog, no escribo porque me paguen por ello, trato de plasmar lo que veo, expongo opiniones y me comprometo con ellas, tal vez esto no sea exclusivo de un Blogger, pero allí es que lo hago.

    El problema real es cuando tienes un blog, una revista, una columna, un libro para no generar nada, para no expresar nada, para copiar y pegar la misma receta tonta que encontraste por ahí, lo cual es valido para quien escribe, al fin y al cabo con eso logra un cometido, pero entonces ahí ya no es Blogger, ni comunicador, ni escritor, ni nada. Solo un copión mas.

    Para mi el contenido lo es todo. El nombre o la presentación sobra.

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  2. Es muy cierto lo que escribes Claudia, poco a poco se va perdiendo el sentido de lo que es realmente un "Blog", se deja atrás la originalidad y no se demuestran las verdaderas capacidades del escritor, hay que utilizar el ingenio y expresar lo que realmente pensamos, sentimos y queremos transmitir.

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  3. Hay algunos que sólo tenemos un "intento de blog", un espacio para contar historias y pendejaditas varias :D

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  4. Tienes toda la razón. Más que bloggers -blogueros- seríamos escritores. De todas maneras a mí me inspira respeto la palabra escritor y no me considero algo tan fuerte como eso. En otras palabras, no me han pagado por escribir un libro ni me lo han publicado. Ese día diré que soy escritor. Por ahora soy un humilde bloguero.

    Es más, ahora que lo pienso en mi bio de twitter digo que soy "columnista" en mi propio espacio. Para mí un gran columnista es Daniel Samper Pizano. Algún día espero ser como él, y con él es que me comparo. Obvio, siempre salgo perdiendo.

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