sábado, 29 de octubre de 2011

Un Trol en la hoguera


En el año de 1989, un Trol llegó a mi casa.

Era un ser extraño, sonrisa pícara, dientes un poco chuecos, pequeño, narizón, cabello tosco y curiosos ojos negros brillantes. Vivió con nosotros cerca de 6 años y lamentablemente, por censura social, murió quemado.


Esta es la historia

Como es tradición, cuando alguien viaja trae de vuelta regalos para sus seres queridos y algunos amigos. Obviamente los souvenires y detalles típicos que representen la cultura del sitio que se visita, suelen ser los preferidos por los viajeros. Confieso que me encanta viajar, pero antes de ir a algún sitio, chequeo la historia del sitio para entender y aprovechar al máximo el viaje, me fascina conocer sitios históricos, me parece que transmiten cierto tipo de magia.

En fin, en un recorrido que lo llevó a Oslo, mi hermano conoció acerca de lo tradicional de la región. Oslo es la capital de Noruega, que por definición de Wikipedia, es "un estado monárquico de Europa septentrional que, junto con Suecia, forma la península escandinava". Resulta que en esta región, existen historias entorno a dioses y seres de la mitología nórdica. Libros y películas de Harry Potter y el Señor de los Anillos, por ejemplo, han dado mayor popularidad a estos seres, así pues recordarán a los Æsir (dioses), las Asynjur (diosas), los gigantes o jotuns, las valquirias, los enanos, las bestias, los elfos, LOS TROLES.

Se dice que la interpretación de la mitología proviene de informes escritos por cristianos en el siglo XIII, de quienes también se dice, se esforzaron por enseñar al pueblo que los dioses eran maléficos, que eran demonios. La mayor parte de Escandinavia opina que el éxito del clero fue limitado y los dioses nunca se volvieron malévolos en la opinión popular.


http://www.elblogdenoruega.com/tag/trol/ 

Pues bien, el regalo que nos trajo mi hermano de Oslo, fue un Trol. Además de las características físicas que les describí al inicio de este relato, la textura parecía de yeso, se veía como un muñeco fino, feo pero fino, y por más que se tirara al piso, nunca se rompía, ni siquiera se esquiñaba. Pero lo más curioso era que, como decimos coloquialmente, todos tenían que ver con el Trol. Visita que llegaba a la casa siempre preguntaba que qué era el muñeco e inevitablemente, lo cogían y lo miraban con detenimiento y curiosidad. Cabe aclarar que siempre tuvo un lugar vistoso en la casa, encima de algún mueble en el cuarto de mis padres donde casi siempre se recibían las visitas, por razones que los seres allegados de nuestra familia conocen.

No tengo foto porque en ese entonces no había cámaras digitales, sólo de rollo y nunca se me ocurrió tomársela, y bueno, ya no lo puedo hacer, pero lo recuerdo perfectamente y seguro mucha gente que lo conoció, también lo recuerda. Un Trol memorable.


La sociedad, dictó sentencia

Hoy en el mundo de Interent hablamos de los famosos Troles en las redes sociales, y los relacionamos con actividades de saboteadores, provocadores, fastidiosos, personas que buscan molestar y llamar la atención. Me imagino que los que leyeron el título del post pensaron que el presente escrito se los dedicaba ese tipo de troles. Pero no, sólo quería recordar al Trol de mi infancia. Eso sí, cualquier parecido / doble sentido / interpretación que hagan entre la historia de mi Trol y los de la red, será cuestión de ustedes queridos lectores.

Así aconteció la decadencia del Trol. Un día llegó una visita a mi casa, por no meterme en problemas con ideologías varias, no diré más detalle, sólo diré que dicha visita era (o es, no sé) creyente de algo y además, nos habían visitado en varias ocasiones. Los susodichos dijeron que sentían una presencia negativa, que algo nos estaba haciendo daño y enfermando, se dirigieron hacia el Trol y enérgicamente lo tomaron y nos convencieron de quemarlo en un lote que había enfrente de la casa. Recuerdo que llevamos periódicos para que se prendiera rápido pero demoró en quemarse, más que maldad del bicho diría yo que fue buena calidad de los productos de fabricación del souvenir: Made in Norway.

Menos mal este Trol es un muñeco. Lo tenaz es que en la historia de la humanidad, muchos seres humanos han ido a la hoguera porque le caen mal a alguien o porque piensan diferente a la sociedad, con alta moral ella - interprétese el tono-. Y defino "hoguera" desde maltratar el buen nombre y la dignidad de una persona, hasta torturar y causar la muerte.

El Trol se quemó pero mantuvo su sonrisa hasta su último minuto. De hecho, creo que su sonrisa fue lo último que se quemó, para dolor y anécdota de sus verdugos. Y adivinen qué, ¡seguimos siendo los mismos! Nada cambió en la casa, creo que el único impacto fue que perdimos un objeto curioso en el hogar, y bueno, seguro a mi hermano le molestó que quemaran el muñeco que nos había traído ... ¡¡a mí me hubiera molestado!!



Actitudes que prometen

En fin, feo, despelucado, narizón, enano, con mala vibra o no, lo que sea, creo que la energía propia es eso, PROPIA. Hay suficientes elementos hermosos de la vida - los padres, los hermanos, los tíos y los primos, los novi@s - espos@s - amantes, los hijos, los amigos, la naturaleza - como para llenarse siempre de buena energía.


No soy quién, no puedo dar fe que todo lo he hecho bien en la vida ni de que sé lo suficiente para venir ahora a dar cátedra, sólo creo que si hacemos ciertas cosas podemos ser una mejor sociedad:

  • Creamos en nosotros mismos, seamos honestos, frescos y conscientes de que no somos perfectos  y qué! 
  • No le demos pie a que otros nos amarguen la vida y nos hagan desviar la fé propia hacia cosas materiales. 
  • No censuremos ni acabemos con alguien porque critica, porque sus características no nos gustan, porque los demás creen que es malo. La cacería de brujas no puede seguirse dando en nuestras actitudes.
  • No juguemos con la doble moral, ir a un ritual a que vean lo espirituales que somos y salir de allí a despreciar a los demás es el doble de inapropiado.
  • Seamos tolerantes, si otros la pasan bien siendo el centro de atención, a veces démosela y listo, nada nos quita. 
  • Dediquémonos a vivir la vida, leamos novelas, aprendamos de historia, admiremos nuestra naturaleza, gocemos cada instante con nuestros seres queridos.
  • Seamos buena competencia, basémonos en nuestras habilidades y no en sabotear el trabajo de los demás, nos dará más mérito y respeto. Si los demás son buenos en lo que hacen, ¿que problema hay en reconocerlo?
  • La variedad nos da aprendizajes, nos reta la pensadera, evita que seamos máquinas que opinamos lo mismo. Nuevamente, tolerancia ... respeto ... mente abierta.
  • Entendamos que hay gente para todo, hagamos lo que sea que nos haga felices, siempre y cuando no hagamos daño a los demás. 
¿Se les ocurre algo más? Pensemos en todo lo bueno (así se nos pega más), ¡¡¡volvamos viral las buenas actitudes!!!


Hasta pronto :)



Fuentes:
Trol en Wikipedia
Noruega en Wikipedia
Mitología nórdica en Wikipedia