miércoles, 29 de febrero de 2012

Calidad y garantías para usuarios de transporte público.


Debo confesar que siempre he sido una persona muy crítica. Creo que cuando se critica es porque las causas no están perdidas y las cosas pueden mejorar, es porque hay fe en que algo se puede hacer y esa crítica es necesaria para tomar las medidas que corrijan el rumbo.

Hace rato quería escribir sobre este tema, como usuaria de servicios de transporte públicos a diario en Bogotá, quería reflexionar sobre las diferentes opciones frente a las que me enfrento cuando quiero o necesito movilizarme en la capital, opciones que, incorrectamente, no dependen de lo que yo quiera escoger o de mis necesidades sino de la organización, o más bien, desorganización de los sistemas y empresarios de transporte de esta activa y productiva ciudad.

Es así como me veo frente a tres opciones de transporte público: el bus, buseta o colectivo, el Transmilenio, y los taxis. Y aquí vamos:



Opción 1: Bus - buseta - colectivo

Hay por cantidades, paran en dónde uno quiera (bueno también en dónde ellos quieran), y esto incluye la mitad de la calle (a lo largo o a lo ancho, da igual). Pero bueno, hay oferta de transporte y se puede uno desplazar por la ciudad. Unos mínimos detalles a tener en cuenta (nada relevante dirían los empresarios de buses):
  • Agárrese bien, generalmente el(la) bus/buseta/colectivo lo recoge a uno y arranca antes de cerrar la puerta (si es que cierra la puerta)
  • Si no es bajit@ o flaquitic@, aténgase a la incomodidad. Sencillamente, no cabrá en la silla.
  • Si no va sentado, 'téngase' muy duro porque las frenadas y los arranques de este servicio, lo pueden dejar con lesiones de cadera.
  • Si el bus está lleno y no quedó a menos de dos puestos de la puerta de salida, de una vez vaya hacia ella pues por más trancón que halla, cruzar el bus hasta atrás demorará todo su recorrido.
  • Lo obvio, no conteste llamadas de su celular, ni se le ocurra sacarlo especialmente si es un smartphone; no saque la billetera y muestre su plata delante de todos; no lleve joyas ni cosas de valor, puede que ni cuenta se dé cuando las pierda.
  • Y si va a pie por un andén y ve a un bus cerca, esté muy atento pues con mucha tristeza debo contar que hay personas que han sido arrolladas por los buses porque los conductores pierden el control, están ebrios o sencillamente, no tienen pases y no son buenos conductores. Pero lo peor de todo, es que NO PASA NADA. Miren el siguiente triste y conmovedor video, el cual confieso me hace sentir impotente y dolida con la JUSTICIA de este país ... pero eso ya será tema de otro blog. 

Y bueno, éstos solos son algunos puntos a tener en cuenta pero por lo demás, tranquilo!! Ahhh, y si por alguna razón no entiende por qué lo del certificado de gases no aplica para los buses y lo de aquella excusa del diesel, fresco que yo tampoco. Para mí ese certificado no es más que un negocio, una medida ecológica de doble moral para recoger plata y poner multas a los particulares mientras los buses contaminan a diestra y siniestra.

Y eso sí, dígale algo a los buses, exíjale que paguen sus multas, que los conductores tengan pase, que respeten las señales de tránsito, ..., y verán que hacen paro y bloquean la ciudad. Es que definitivamente ELLOS tienen el PODER!!! Clap clap.


Opción 2: Transmilenio

No tengo duda de que Transmilenio dió una cara nueva a Bogotá. Realmente los que recordamos lo que era "La Caracas" antes de Transmilenio, estaremos siempre agradecidos por la positiva transformación y el ambiente sano y limpio que le dió a la ciudad. Debo decir además, que me gusta el portal web http://www.transmilenio.gov.co aunque hoy miércoles 29 de febrero a las 11:45pm, no encuentro en el portal lo que me parecía lo mejor del mismo, y era que uno indicaba el punto de salida y punto de llegada y la aplicación mostraba las opciones de articulados a escoger para la ruta consultada.

En fin. Todo es ... era muy bonito con Transmilenio, hasta que desapareció una Señora clave en todos los proyectos, en todos los negocios ... la Señora Planeación. Y entonces Transmilenio se convirtió en un caos. Creo que no tendré que decir mucho para documentar mi afirmación dada la cantidad de notas y reportes que a diarios se ven en las noticias y las redes sociales sobre este tema, y que de hecho, han generado últimamente protestas y bloqueos de los usuarios en las mismas estaciones.

Les comparto este video de Crónicas Caracol, sobre "Padecer la experiencia de ir en un Transmilenio":

Fuente: Crónicas Caracol




Ante esto, creo que el reto del usuario de Transmilenio es llegar a su destino VIVO!! Lo podrán acosar sexualmente (hasta de esto leí en este blog: http://bit.ly/ACZQAQ), lo podrán apretar, empujar, pisar, robar, ..., pero si llega vivo a su destino, amigo dece por bien servido.



Opción 3: Taxis

Los queridos amarillos de los que hay por montones en Bogotá. Nada más cómodo en transporte público que un taxi, y que maravilla tener en Colombia esta nueva generación de taxistas twitteros que atienden a los llamados a través de la red social, con gran gentileza y amabilidad.

No obstante, el servicio de taxis en Bogotá se volvió un favor, es una "fortuna" dar con un taxi al que "le sirva" el destino del usuario, especialmente en las horas pico. Y ni hablar de llamar a las compañías de taxis a esas horas pues sencillamente, no van a responder.

NO tengo idea de cómo rayos funcionan las empresas de taxi pero ese cuento de las tales rutas que les imponen a los conductores u horas de entrega de turnos, nuevamente ponen en duda que este tipo de servicio de transporte haya sido diseñado para el usuario y no para el empresario. 

Obviamente, cuando uno arma un negocio espera tener la mayor utilidad posible y organiza sus procesos internos para que así sea, pero todo servicio debe propender por la satisfacción del cliente, y en este caso, pareciera que es lo que menos le importan a los empresarios de taxis.

Y ni qué decir del día sin carro, otra excusa de doble moral para "cuidar" el ambiente. Nuevamente se toman medidas que afectan a los particulares, un nuevo agosto para los taxistas.

Ahhhh, y ojo, si logra coger un taxi no se le ocurra pedir que tome la ruta que usted quiere o que le baje el volumen a la radio, pues así lo haga con la mayor cordialidad del mundo, por bien que le vaya el taxista lo hará de mala manera.



Opción 4: En bici o a pie

En mi concepto la mejor de las opciones pues depende absolutamente del usuario. Sólo algunas ítems a tener en cuenta:

  • Las distancias, especialmente si decide ir a pie.
  • Las ciclorutas no existen en toda Bogotá, y si va al centro, meeeeenos!! Alerta con los huecos.
  • En cualquier caso, tenga cuidado pues en cualquier parte lo pueden robar. Aunque reconozco que la Policía ha hecho grandes esfuerzos para combatir la inseguridad en las calles, el hecho de que las penas y la justicia sean tan poco efectivas, hace que los delincuentes no teman hacer sus fechorías.
Obviamente, si anda en muletas, bastón o tiene alguna dificultad para desplazarse, esta opción quedará descartada. A comprar carrito, pedir chance o le deseo buena suerte con las opciones anteriores!!



En resumidas cuentas

Cualquier empresa de servicios sabe que debe brindar una mínima calidad en la prestación del mismo. Lamentablemente esto comienza a perder importancia cuando no hay organización, reglas claras ni una buena competencia. El negocio del transporte es lucrativo así como es y por eso, al parecer, a los empresarios no les interesa mejorarlo.

Obviamente en el caso del Transmilenio, seguramente se estarán tomando medidas para mejorar el servicio y poder responder a la demanda capitalina, pero esto no es suficiente. Creo que es supremamente necesario un Régimen de protección para los usuarios de servicios de transporte público en Bogotá, ya es hora de dar al ciudadano de a pie, las garantías necesarias para que su mente se enfoque en hacer su trabajo más innovador y eficiente o en su familia o en lo que quiera, pero no en evitar que lo roben, pisen o tumben en un Transmilenio, en un bus o en la calle, o en cruzar los dedos para que haya un taxi al cual le sirva su ruta.

Que delicia sería que existiera un sistema de transporte en el cual tengamos el espacio y la tranquilidad para sacar un libro o un iPAD y leer, estudiar, entretenernos, pensar en vivir y no en sobrevivir.

Hace unos años estuve por primera vez en Boston y todos los días tomaba el Metro para ir de mi "hogar" al Centro de la ciudad. Como buena colombiana y "turista", cargaba un morral con una botella de agua, protector solar, mapa, papeles, entre otros, y mi morral tenía un candado de esos bonitos con clave. Pues buen, las primeras veces que subí al metro, me sentaba y colocaba mi morral sobre las piernas, como "protegiéndolo" para que no me lo fueran a robar o me sacaran algo (aunque tenía candado). Oh sorpresa cuando la gente se subía y prácticamente "tiraban" sus bolsos y morrales sobre las sillas y se sentaban con frescura a leer el periódico o hablar por celular o a escuchar música, y yo sentía que me veían como a la extraña que los veía a todos con desconfianza. Pocos días después terminé por acostumbrarme y ya pude entrar con frescura, con la seguridad de que no me iban a robar y podía tranquilamente leer mis libros y estudiar mientras llegaba a mi destino.

Obviamente hay una diferencia cultural muy grande entre Boston y Bogotá, pero más grande será la brecha si no se brindan las condiciones para superarla. No tengo ni idea de sistemas de transporte, no es mi especialidad y no me interesa aprender del tema pues tampoco es mi campo, pero como ciudadana que pago impuestos y tengo una buena conducta, creo que merezco opciones de transporte dignas en donde no tenga que rogar para que me presten el servicio cuando en realidad lo estoy pagando, en donde no tenga que apretar mi cartera y abstenerme de contestar el celular porque si me descuido me roban, en donde sienta que soy parte de una clientela que debe ser bien tratada y no del montón que contribuye a enriquecer a unos empresarios de buses y taxis a los que poco les importa que esté cómoda y que su servicio solucione mi necesidad.

Y sin querer extenderme más, ni hablar de los retrasos de las aerolíneas y los abusos a los que en muchos casos, nos vemos sometidos los pasajeros para poder llegar a nuestro destino.

Ni el conductor del bus, ni el del Transmilenio, ni el taxista son los verdaderos responsables de esta falta de calidad y garantías para los usuarios de transporte en Bogotá. Un amigo cercano me dice: "es que eso es una mafia y por eso nadie se mete con ellos" ... no lo quiero pensar así, y no me parece justo que sin garantizar al menos UNA opción DIGNA de transporte, sea el ciudadano el que pague con medidas como el pico y placa y los cierres de vías.

Es hora de darle al ciudadano lo que se merece, nada es gratis, lo estamos pagando y exigimos la calidad y garantía de un transporte digno. Espero que esta reflexión sirva de algo, ojalá que algún día no sea más que una anécdota de algo que fue mejorado en pro de la ciudadanía.

Feliz jornada para todos 



2 comentarios:

  1. Hola, hola Claudia.

    Justo anoche di con tu blog porque te invitaron al tweetchat que modero todos los jueves sobre Tic/salud por el proyecto eSAC. Luego te cuento de ello.

    Estaba leyendo este post. Yo no soy rolo pero llegué a Bogotá justo para el último año de la vieja Caracas. Y sí, definitivamente el aire que le dio Transmilenio a la ciudad me dejó a mí también asombrado. Recuerdo que en ese entonces mi tía me decía: "por la Caracas no caminás ni por joder". De eso, hace ya unos 13 años, creo. Sin embargo, el caos fue llegando con esos años y con las personas. Hay que ver que en una década y media -casi- Bogotá ha, uno, aumentado su población considerablemente (en Latinoamérica el 75% vive en zonas urbanas) lo que aumenta la demanda de transporte urbano, la demanda de áreas de servicio (andenes, carreteras, disposición de servicios, etc), dos, justamente por lo primero y por una tendencia a ver en el automóvil una prueba de no ser tan pobre, también ha crecido a un ritmo desmedido la densidad de carros.

    Yo sigo creyendo que hay que usar el transporte público. El Gobierno debe asegurar condiciones adecuadas pero somos también los individuos los que tenemos una obligación para con nuestro Estado. Mi mamá dice esto de: "uno debe acordarse de sus derechos pero no olvidarse de sus obligaciones". Por eso me gusta la regulación del teletrabajo, el fomento de las TIC para evitar desplazamientos innecesarios, entre muchas otras opciones que la tecnología ofrece hoy en día. Menos carro y menos desplazamiento, no es sólo menos tiempo perdido, sino menos estrés y menos polución. Ello quiere decir menos enfermedades respiratorias, menos factores de riesgo para infartos, más caminar y bicicleta, más tiempo para ir al parque (en Col las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte).

    Al final, el desarrollo urbano es también un determinante social de la salud. Y si más sanos, el sistema de salud cuesta menos. Bien decía el Ministro de Salud finlandés que todos los sectores son sectores de la salud.

    Buenísimo tema el que propones.

    ¡Muchos saludos!

    Felipe.

    (Entre otras, voy a hacer lo posible por contactarte para darte a conocer el proyecto eSAC del IDRC, Organización Panamericana de la Salud y Uni. Toronto.)

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    1. Hola Felipe!!! Muchas gracias por tu reflexión, muy interesante y propositiva, es un tema en el que todos debemos tomar conciencia y acción.
      Me encantaría conocer el proyecto que mencionas de eSAC del IDRC, mi correo es claudiaberbeo@gmail.com.
      Un fuerte abrazo y gracias por leer y compartir en mi blog!!!

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